Son campesinos que suelen caminar felices por el bosque; sin embargo, desde hace algunos años, los saltamontes les ponen trampas terribles para que pierdan sus piecitos. Por esta razón, siempre caminan con cuidado y evitan pisar lugares nuevos para no correr peligro. El Niño Ciempiés va a la escuela rural y le gustaría vivir aventuras diferentes por fuera de su hogar. Su mamá siempre le advierte que cada pasito lo debe dar con cuidado y vivir como un niño tranquilo y feliz. El esposo de la ciempiés murió después de pisar una de las trampas de los saltamontes. Por eso es tan prevenida, no quiere perder por nada del mundo a su hijito.